Nuestro organismo es una Máquina Perfecta, conocer cómo funcionamos es clave para comprender el impacto de nuestras intervenciones cotidianas en el bienestar integral (es decir, cuáles son nuestras decisiones, cómo es nuestra forma de hablarnos y cuál es el entorno en el que nos movemos).
Epigenética
El Ser Humano es como un piano: las teclas que tocamos son nuestras decisiones y hábitos cotidianos. La melodía que escuchamos —nuestra salud y bienestar— no surge al azar, sino como resultado de cómo y con qué intención tocamos el piano.
Hoy sabemos que el entorno y nuestras decisiones individuales tienen más influencia que la genética en nuestra salud. La epigenética estudia cómo ciertos factores —como la alimentación, el descanso, el movimiento o el ambiente emocional— pueden activar o silenciar genes sin alterar el ADN.
Este proceso impide la expresión de ciertos genes: lo que hace es silenciar o encender genes que predisponen a la enfermedad, por ejemplo, al sobrepeso, a una hipertensión, diabetes o cáncer.
Esto quiere decir, que el medio ambiente y las decisiones individuales modulan más del 97% de nuestra salud. De este modo, sabemos que mejorando el entorno se pueden apagar o encender; de eso depende el desarrollo o no, de una enfermedad.
Antes, pensábamos que lo que la genética determinaba: era lo que iba a ocurrir.
Hoy, gracias a esta rama de la epigenética sabemos que lo que se hereda -es decir nuestra genética-, influye en nuestra calidad de vida en tan sólo uno 3%: esta sentencia que antes era terrible hoy nos representa algo maravilloso, porque sabemos que lo que nos va a ocurrir va a depender de lo que nosotros hagamos.
¿Qué decisiones modulan nuestra expresión genética?
🌿 Contacto con la naturaleza
💛 Cultivar el amor propio: reconocerte como tu primer refugio
🥗 Alimentación real
🛌 Descanso reparador
🧘♀️ Movimiento corporal
🤝 Vínculos sanos y conscientes